lunes, 8 de octubre de 2012

Formación de palabras: abreviaturas, siglas, acrónimos, acortamientos


Pinchando en la fotografía podréis acceder al Diccionario panhispánico de dudas. Una vez allí, y para poder acceder a la información sobre estos procedimientos de formación de palabras, tendréis que pinchar sobre "Artículos temáticos" (arriba, columna derecha). Los encontraréis, junto a otros fenómenos lingüísticos, ordenados alfabéticamente.

Indicios, iconos, símbolos


Fuente: Blog de Lengua y Literatura del IES Alhajar

Aquí tenéis unos ejercicios con correcciones en línea para repasar estos conceptos.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Sufijos apreciativos


Aquí os muestro una recopilación de los sufijos apreciativos que he encontrado en la Nueva gramática de la lengua española publicada por la RAE en 2009. Capítulo 9, volumen I.

DIMINUTIVOS
-ejo/a: animalejo (zona centromeridional de España; La Mancha)
-ete/a: calvete, amigueta
-ico/a: puertica, ojicos
-illo/a
-ín/-ina: librín, pequeñina (zona noroccidental de España)
-ino/a: poquino, muchachina (zona suroccidental de España)
-ito/a: chiquito, mesita. Variante: -ecito/a: pobrecito, tosecita
-uco/a: mesuca, ventanuco (Cantabria)
-uelo/a: ladronzuelo
-iño/a: besiño

AUMENTATIVOS
-ón/-ona: comodona, facilón. No es apreciativo cuando designa golpe o movimiento brusco: empujón, tropezón.
-azo/a: exitazo, artistaza. No es apreciativo cuando designa golpe: puñetazo
-ote/a: gordote, palabrota
-udo/a: bigotudo, confianzuda (para la RAE no es despectivo)

DESPECTIVOS
-ucho/a: debilucho, casucha
-aco/a: bicharraco, tiparraca
-acho/a: poblacho
-ajo/a: papelajo, pequeñaja
-astro/a: camastro, politicastra
-ato/a: cegato, novata. No es despectivo el sufijo ato/a que designa cría de animal: jabato. Tampoco el sufijo coloquial -ata: bocata, sociata
-orrio: villorrio
-orro/a: viejorro, vidorra
-ango/a: fritanga
-ute: franchute
-ales: frescales
-uzo/a: gentuza
-engue: blandengue
-ejo/a: tipejo

NoTaS:
- Los apreciativos no cambian la categoría de la base.
- Los despectivos se cruzan a menudo con los los otros dos tipos puesto que algunas formaciones son a la vez diminutivas y despectivas (personajillo, caballerete) y otras aumentativas y despectivas (narizota).
- En el caso de palabras como vozarrón, ricachón, bravucón, soniquete, etc. los elementos subrayados son considerados por la RAE interfijos pero advierte también que otros autores los consideran sufijos. Sin embargo, no menciona nada sobre que se acepte que formen junto a -ón, -ete, etc. un único sufijo

lunes, 16 de enero de 2012

Alfonsina Storni, poeta argentina posmodernista



En este enlace al Centro virtual Cervantes podréis encontrar más datos sobre ella, entre otras cosas, esta antología de su poesía.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Lírica popular medieval sefardí

Junto a las jarchas mozárabes, las cantigas de amigo gallego-portuguesas y los villancicos castellanos, encontramos la lírica popular medieval sefardí. El sefardí (o ladino) es la variante del castellano que hablaban los judíos que habitaban Sefarad (nombre hebreo para España) en la Edad Media y que siguen aún hoy hablando por diversos lugares del Mediterráneo oriental los judeoespañoles descendientes de aquellos que fueron expulsados de estas tierras en el s. XV por los Reyes Católicos.
Os dejo una canción tradicional sefardí del s. XV, que se exilió junto con ellos y que hoy sigue viva por otras latitudes. Se titula Morenika a mi me yaman y está interpretada por Avishai Cohen, que hace una versión exquisita y contemporánea. Merece la pena.


MORENIKA A MI ME YAMAN,
Yo blanka nasi
I del sol del enverano
Yo me ize anzi.

Morenika, grasyozika sos,
Tu morena i yo grasyozo
I ojos pretos tu.

Morenika a mi me yaman
Los marineros.
Si otra vez a mi me yaman.
Me vo kon eyos.

Morenika a mi me yama
El ijo del Rey
Si otra vez a mi me yama
Yo me vo con el.

Fuente: Blog Desde mi ventana.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Dice la leyenda...

En esta unidad vamos a estudiar las leyendas de Bécquer pero antes... ¿sabrías decir qué es una leyenda?

Empecemos:
- Mira la palabra en www.rae.es y copia todos los significados del término.
- ¿Con qué acepción de las que has encontrado vincularías la obra de Bécquer?
- Ahora busca en esta dirección web una definición más amplia de leyenda y redáctala por ti mismo/a.

Una vez tienes claro qué es una leyenda, intenta recordar si sabes alguna de tu lugar de origen. Si no la recuerdas, pide a miembros de tu familia que te la cuenten. Prepárala bien y después compártela con nosotros. Si no te pueden contar ninguna, puedes preparar alguna de las leyendas de Madrid que encontrarás en esta página.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Valoración crítica de una obra literaria (PAU)

Ya sabéis que el día del examen tendréis que entregarme una valoración crítica de las Cartas Marruecas.
Se trata de preparar la pregunta 5b del examen de selectividad, que consiste en lo siguiente: comentar los aspectos más relevantes de la obra del siglo propuesto que hayáis leído en relación con su contexto histórico y literario.
Se valorará lo siguiente: "el alumno debe mostrar su conocimiento de la obra leída, relacionarla con el movimiento o tendencia literarios a los que pertenece, y destacar su importancia en el contexto histórico y cultural en el que se asienta (1 punto)".

Para que podáis prepararla bien, os dejo varios modelos:


lunes, 7 de noviembre de 2011

El conde Lucanor en línea






Para todos/as aquellos/as que necesitabais la versión en línea de la obra, os dejo el enlace aquí.

Si tenéis curiosidad por ver la obra manuscrita podéis entrar aquí.

viernes, 28 de octubre de 2011

La descripción técnica (objetiva)




El de arriba es el texto descriptivo que tenéis que comentar (pinchad sobre la imagen y se ampliará; de esta manera también podréis descargarla). Este repaso os servirá a la hora de hacer los comentarios de textos científicos y técnicos.
Os apunto algunas de las características básicas de este tipo de textos para que las tengáis en cuenta al hacer el ejercicio:
Aspectos pragmáticos y lingüísticos:
- Dominio de la función referencial del lenguaje: el interés del emisor se centra en el referente, en lo que se describe.
- La finalidad de este tipo de textos es informativa (instruir al receptor), por eso están muy próximos a los textos expositivos cuando estos se centran en la presentación de características. Descripción técnica y exposición son dos modalidades textuales que aparecen juntas con frecuencia.
- Tendencia a la objetividad: el emisor oculta su punto de vista personal. Esta característica se refleja en el uso de un léxico denotativo, adjetivación especificativa (sobre todo, pospuesta al sustantivo) y estructuras oracionales impersonales y pasivas reflejas.
- Precisión en la información: exhaustividad en la presentación de datos y uso de tecnicismos.
- Claridad: el texto se estructura de manera lógica y ordenada.

Otros aspectos lingüísticos:
- Uso de formas verbales imperfectivas que inmovilizan la acción: presente intemporal.
- Uso de verbos atributivos y predicativos de estado en las descripciones estáticas y de verbos predicativos de acción y proceso en las descripciones dinámicas.
- Abundancia de sustantivos y adjetivos, esto es, de las palabras que aportan la información auténticamente descriptiva (nombran realidades y características).
- Estructuras sintácticas yuxtapuestas (logran simultaneidad de las impresiones; ayudan a observar el objeto descrito como un todo) y coordinadas (aportan mayor dinamismo en la sucesión de los distintos componentes).

lunes, 24 de octubre de 2011

Chimamanda Ngozi Adichie: El peligro de una única historia



Bueno, pues aquí está el vídeo. Espero que no tengáis problemas para verlo en casa también...
Os propongo que, voluntariamente, dejéis aquí vuestros comentarios y reflexiones sobre qué relación encontráis entre lo contado maravillosamente por esta escritora africana y lo explicado estos días en clase o sobre cualquier otra cosa que os haya parecido interesante u os haya hecho pensar. Quien lo haga obtendrá una nota positiva que contará para la evaluación pero, eso sí: lo que escribáis debe ser una reflexión personal vuestra y no un resumen o paráfrasis de lo dicho por la autora.

Comentario lingüístico y estilístico de textos

1. ¿QUÉ ES UN COMENTARIO LINGÜÍSTICO?
Consiste en determinar qué características presenta la lengua utilizada por el autor, analizar los mecanismos lingüísticos y de estilo que ha empleado y relacionarlos con su propósito comunicativo y con los temas que trata. Así pues, en el comentario lingüístico el objeto del análisis es la lengua del texto, no las ideas que en
él aparecen. Antes de explicar cómo se realiza, conviene hacer algunas precisiones importantes:

- El comentario lingüístico es aplicable a cualquier tipo de texto, sea cual sea el ámbito del que proceda (científico, humanístico, periodístico, conversacional, coloquial, dialectal...), y no solamente a los textos literarios. Sin embargo, obviamente, en éstos el estudio de la lengua empleada adquiere una relevancia especial.

- Aunque es el comentarista, como siempre, el que en último término determina el sentido y el alcance
de su comentario (es decir, qué pretende mostrar sobre el texto y de qué aspectos se va a ocupar o no),
puede decirse que, en general, el propósito de un comentario lingüístico es triple:

• Caracterización del texto según la variedad de lengua que se emplea en él, tanto desde el punto de vista histórico (si el texto es antiguo y se aprecian elementos de un estado de lengua anterior al actual: es el llamado comentario filológico), como desde el dialectológico (si presenta rasgos propios de algún dialecto), sociológico (si se observan características de la lengua de determinado nivel o grupo social) o funcional (si el texto pertenece a algún ámbito específico de la comunicación social). En cualquier caso, la misión del comentarista es determinar de qué variedad se trata y con qué rasgos relevantes se manifiesta ésta en el texto.

• Justificación de la forma lingüística del texto en relación con su contenido. Hay que explicar por qué el autor ha empleado determinados elementos lingüísticos y recursos de estilo -y no otros-. Debemos concebir, pues, los rasgos lingüísticos como una exigencia del tema del texto y del propósito del autor al escribirlo.

• Análisis del estilo. Además de todo lo anterior, la forma del texto está determinada por el estilo personal de quien lo ha escrito. Es también un objetivo del comentario lingüístico mostrar y explicar las peculiaridades de la escritura del autor, tanto las personales como las que están condicionadas por rasgos de época o movimiento (en el caso de los textos literarios).

Como se puede deducir de lo anterior, este tipo de comentario exige un conocimiento profundo del sistema de la lengua en todos sus niveles (fonológico, morfológico, sintáctico, léxico y semántico) y de todas sus variedades, además de un minucioso trabajo de observación y análisis. La adecuada explicación de los rasgos observables resultaría muy laboriosa y exigiría mucho espacio: por ello, en este nivel de Bachillerato no parece recomendable intentar un comentario lingüístico integral (es decir, un estudio detallado en el que se aborden una por una las cuestiones generales que hasta aquí hemos mencionado y las más concretas que señalaremos en breve), sino más bien un comentario parcial de aquellos aspectos de la lengua empleada en el texto que sean más relevantes.

2. REALIZACION DEL COMENTARIO
En definitiva, en un comentario lingüístico hay que aplicar al análisis del texto -eso sí, de manera selectiva-
cuantos conceptos se han aprendido a lo largo de estos dos cursos de Bachillerato sobre el sistema lingüístico, la gramática castellana y la teoría general de los textos. No hay forma de resumir todos esos
conceptos en unas pocas páginas, por lo que nos limitaremos a señalar algunas líneas de estudio e ideas que
se pueden plantear. Téngase en cuenta, pues, que lo que viene a continuación no es un esquema o guión de redacción, sino un listado de hechos y conceptos que se podrían estudiar y que, en todo caso, el comentarista debe valorar si incluye o no -dependiendo del carácter del texto- en el comentario. 

EL TEXTO COMO ACTO COMUNICATIVO. ASPECTOS RELEVANTES DE LOS ELEMENTOS QUE INTERVIENEN EN LA COMUNICACIÓN

1.1. Emisor
1.1.1. Tipo: individual / colectivo; privado / institucional; común / especializado; conocido /anónimo; ¿qué se sabe de él?; ¿hace referencia a sí mismo en el texto?; ¿por qué?; ¿se emplean mecanismos de ocultación del sujeto-emisor?
1.1.2. Intención del autor: ¿la hace explícita en algún momento?; ¿se puede deducir? Función comunicativa predominante (referencial, apelativa, expresiva, poética) y relación con el propósito del autor y el tipo de texto de que se trate. Otras funciones presentes en el texto; ¿por qué aparecen?
1.1.3. Punto de vista del autor (objetivo o subjetivo) y actitud ante el tema tratado (formal, crítica, irónica, humorística, sarcástica, idealizadora...).

1.2. Destinatario
1.2.1. Carácter: individual / múltiple; preciso / indeterminado; común / especializado... ¿Va dirigido a algún tipo de público definido?; ¿se hace referencia al lector en el texto?; ¿de qué forma?

1.3. Canal comunicativo 
1.3.1. Tipo de discurso: oral / escrito; unilateral / bilateral.
1.3.2. Peculiaridades del canal empleado: impreso, manuscrito, difundido por algún medio de comunicación (prensa, radio, televisión...).

1.4. Código. Normalmente, el código empleado será la lengua castellana en alguna de sus variedades, y su estudio será lo que ocupe la mayor parte del comentario. Pero, si procede, conviene anotar la utilización de elementos no lingüísticos: dibujos, ilustraciones, gráficos, fórmulas matemáticas, símbolos, etc.

1.5. Situación y contexto. Los textos objeto de comentario suelen presentarse descontextualizados o, como mucho, con una referencia a la obra o fuente de la que se han extraído. Nótese si en esta referencia hay algún dato relevante para el comentario y, en todo caso, inténtese concretar lo más posible la localización (época, lugar, contexto social y literario...) y cualquier otra información o supuesto implícito que sea pertinente para la comprensión del contenido y la forma del texto.

1.6. Mensaje. Determínese el tipo de texto o género: noticia informativa, artículo, relato, estudio, ensayo, carta personal...

 E L TEXTO COMO UNIDAD DE DISCURSO. ASPECTOS LINGÜÍSTICAMENTE RELEVANTES DE SU ESTRUCTURA

2.1. Formas de discurso empleadas: narración, descripción, exposición, argumentación, diálogo
2.1.1. ¿Cuál de ellas es la predominante?; ¿qué otras aparecen también?; ¿de qué manera y con qué procedimientos se combinan?
2.1.2. Estudio de los elementos estructurales propios de la forma de discurso predominante que están presentes en el texto.

2.2. Estudio de los rasgos de género
2.2.1. Determinación del género, teniendo en cuenta el ámbito de la comunicación social al que pertenece: de transmisión cultural (tratado, estudio monográfico, ensayo, artículo, conferencia, ponencia...), jurídico administrativo (ley, decreto, sentencia, instancia, notificación, acta...), periodístico (noticia, reportaje, crónica, columna, artículo...), literario (novela, cuento, poema lírico, fábula, tragedia, comedia...).
2.2.2. Análisis razonado de las características propias de dicho género que se puedan observar en el texto.

2.3. Estructura interna o estructura del contenido. Elementos lingüísticos que muestran la progresión del texto y su organización interna: marcadores del discurso y otros elementos de cohesión.

2.4. Estructura externa o marcas de organización formal externa presentes en el texto.
2.4.1. En prosa, número de párrafos y extensión de los mismos, presencia de títulos o epígrafes, apartados numerados, etc.
2.4.2. En verso, indicación del número y tipo de versos y estrofas que forman el texto.

ANÁLISIS GRAMATICAL DE LA LENGUA EMPLEADA EN EL TEXTO

3.1. Peculiaridades fonéticas o gráficas 
3.1.1. Variaciones respecto de la norma común que revelan la procedencia del texto, tanto desde el punto de vista histórico (por ejemplo, grafías o realizaciones fonéticas antiguas) como dialectal (seseo, ceceo, aspiraciones, yeísmo...) o social (contracciones, metátesis u otros vulgarismos).
3.1.2. Recursos fónicos empleados por el autor, especialmente en los textos publicitarios y en los literarios: aliteración, asonancia, onomatopeya, paronomasia, etc. En los textos en verso, será procedente analizar todo lo que concierne al ritmo poético: métrica, disposición de acentos, pausas, rima...

3.2. Peculiaridades del nivel morfosintáctico. Se trata de explicar los rasgos más relevantes que presentan en el texto las distintas categorías gramaticales y, al mismo tiempo, justificar la aparición de dichos rasgos relacionándolos con la intención del autor, el sentido, el tipo de texto, el género al que pertenece, el estilo del escritor, etc. Debe quedar claro que no consiste en realizarun análisis morfológico o sintáctico ni de un fragmento ni del texto completo, sino de seleccionar y comentar los usos más característicos. Cuáles sean éstos dependerá, sobre todo, del tipo de escrito y de la forma de discurso. Proponemos sólo algunos aspectos que, en general, convendría observar.
3.2.1. Sustantivos. ¿Son abundantes?; ¿predominan sobre los verbos? Ello suele suceder, por ejemplo, en los textos descriptivos y expositivos; en la narración, en cambio, el mayor peso informativo corresponde a los verbos, sobre todo los que significan acciones. ¿Qué tipo de sustantivos abundan: concretos o abstractos? El predominio de los abstractos suele corresponderse con un discurso de carácter reflexivo, intelectual.
3.2.2. Adjetivos y otros complementos nominales. Conviene fijarse en su frecuencia de aparición, en su relación con el sustantivo al que acompañan, en su posición y en los valores que aportan. ¿Son abundantes o se evita su empleo? ¿Por qué? ¿Predominan los que tienen valor especificativo (como sucede, por ejemplo, en los textos que tienden a la objetividad) o los explicativos y descriptivos (como en los que son más subjetivos: descripciones literarias, por ejemplo)? ¿Hay epítetos? ¿Abundan los adjetivos antepuestos o predominan los pospuestos? ¿Aparecen agrupados en series de dos, tres o más con el mismo sustantivo? ¿Se observa en esta disposición algún tipo de regularidad a lo largo del texto? También hay que tener en cuenta otros hechos relevantes como la gradación (el uso de adjetivos en grado comparativo y superlativo suele denotar énfasis y expresividad) y el empleo de diminutivos (que reflejan la afectividad del autor y, por tanto, una actitud subjetiva).
3.2.3. Verbos. Se pueden analizar tanto la persona gramatical (lo que revelará la presencia del emisor y del destinatario en el texto, si aparecen la primera o la segunda persona, o su ausencia intencionada, si se emplea exclusivamente la tercera), como los tiempos y modos que predominen. Recuérdese que la forma de discurso y el tipo de texto condicionan el uso de unas u otras formas del verbo: en los relatos, ya sean periodísticos o literarios, la alternancia de formas perfectivas e imperfectivas sirve para dotar al texto de un ritmo narrativo más rápido o más lento; en las descripciones predominarán las formas imperfectivas de presente o de pasado; en los textos científicos es característica la utilización de presentes con valor atemporal o gnómico; en los mensajes publicitarios abundan las formas de imperativo o de futuro con valor de obligación, etc. Además, se puede considerar también el tipo de verbos según su significado: en los discursos narrativos predominarán los que denotan acción o movimiento; en los descriptivos, los de estado y los que indican percepción; en los diálogos insertos en un relato se analizará la variación en los verbos de dicción usados para introducir el discurso de los personajes...
3.2.4. Construcción sintáctica. Conviene observar y comentar aspectos como los siguientes:
Modalidad oracional. La modalidad sintáctica viene determinada en cada caso por la intención del emisor: las oraciones enunciativas, exclamativas e interrogativas suelen corresponderse con las funciones representativa, expresiva y apelativa, respectivamente.
Estructuras sintácticas recurrentes que sean significativas en relación con el sentido o el tipo de texto: ¿predomina algún tipo peculiar de estructura oracional (atributivas, pasivas perifrásticas, impersonales o pasivas reflejas...)?; ¿por qué?; ¿se emplean construcciones paralelísticas, anáforas, anadiplosis o algún otro recurso de reiteración sintáctica?
Relación entre oraciones. La hipotaxis (predominio de la subordinación en la relación entre oraciones) aparece en textos de contenido más complejo y, por tanto, con una redacción de mayor riqueza que busca la precisión en la enunciación de ideas; en cambio, la parataxis (predominio de la coordinación y la yuxtaposición) es propia de textos redactados con mayor sencillez o que buscan una forma de expresión más ágil y rápida. A esta agilidad contribuye también la elisión de nexos o asíndeton (el polisíndeton, o uso reiterado de las mismas conjunciones, produce, en cambio, sensación de lentitud y de solemnidad en la expresión). Conviene observar y valorar también los tipos de construcciones oracionales y nexos empleados: los textos coloquiales y también los de hablantes no cultos suelen presentar poca variación (por lo que repiten una y otra vez la misma construcción y los mismos nexos: y..., y..., y...; ya que..., ya que...); el uso de una gran variedad de estructuras de subordinación indica, por el contrario, un estilo elaborado y un mayor dominio de la lengua culta.

3.3. Nivel léxico-semántico
3.3.1. Estudio del léxico en relación con el sentido del texto. Palabras-clave que revelan el tema fundamental y los posibles temas secundarios.
3.3.2. Determinación y análisis de los campos semánticos a los que es posible adscribir el léxico empleado por el autor.
3.3.3. Relaciones semánticas que se establecen a lo largo del texto: uso de sinónimos e hipónimos como recurso de variación en las designaciones; contrastes y oposiciones léxicas entre términos; ambigüedad del significado (utilización de la polisemia de las palabras para crear dobles sentidos).
3.3.4. Denotación y connotación: ¿qué valores son los que predominan en el léxico empleado?; ¿por qué?
3.3.5. Peculiaridades del léxico que revelan el origen del autor, la época, la condición social de los personajes, etc.: presencia de voces dialectales (por ejemplo, andalucismos, americanismos...), de arcaísmos, de tecnicismos propios de alguna disciplina, de voces jergales, de expresiones marcadas socialmente (vocablos cultos, vulgares, de uso coloquial), de latinismos, de extranjerismos, de siglas y acrónimos...
3.3.6. En los textos en los que el autor emplee elementos lingüísticos propios de la dicción poética, será necesario también señalar y explicar los recursos semánticos que se hayan observado: metáforas, metonimias, paradojas, símiles, hipérboles, antítesis...

Fuente: Libro de texto de 2º de Bachillerato, ed. Akal.


ATENCIÓN: Los criterios de calificación de la PAU para las preguntas de comentario de texto son los siguientes. Por favor, tenedlos en cuenta a la hora de realizar este tipo de ejercicios.


CRITERIOS DE CALIFICACIÓN DE LA PRUEBA
Las preguntas del bloque 1 se corresponden con cuestiones relativas a la comprensión y análisis de los textos propuestos. Se pretende que el alumno sepa hacer un comentario de texto (pregunta 1), para lo cual ha de comprender su estructura y su significado. Para facilitar y sistematizar las respuestas, se han previsto cuatro cuestiones dentro de esta primera pregunta, que el alumno debe contestar siguiendo las indicaciones siguientes:
a) Debe indicar el tema del texto en una o dos líneas de extensión como máximo. (0,5 puntos)
b) Especificará la estructura del texto en función de la organización de las ideas principales y secundarias que aparezcan en el mismo, y de las relaciones que se establezcan entre ellas. Justificará brevemente cada unidad coherente o parte que señale. (0’5 puntos)
c) Explicará las características lingüísticas y estilísticas relevantes de cada texto. Se analizarán los elementos lingüísticos que permitan identificar tanto las secuencias textuales (narración, descripción, exposición, argumentación, etc.) como el género discursivo (noticia periodística, ensayo humanístico, etc.): predominio de determinadas estructuras oracionales, tipo de léxico empleado, preferencia por determinados tiempos verbales, etc. Asimismo, se valorarán recursos de especial interés estilístico (o incluso de carácter literario): repeticiones, contraposiciones, ironía, metáfora, entre otras posibles. En ningún caso se valorará que el alumno elabore un mero listado de elementos (sustantivos, adjetivos, verbos en presente, etc.); es imprescindible que señale su función en el texto. (0,75 puntos)
d) El alumno, a partir del análisis realizado en 1c, concluirá el tipo de texto que se propone, (texto argumentativo propio del ensayo humanístico; expositivo propio de la noticia de prensa, etc.). O sea, el género (ensayo, tratado, artículo especializado, artículo divulgativo, etc.) y la modalidad o modalidades que aparecen en él: exposición, argumentación, descripción, narración, diálogo) (RECORDAD QUE TAMBIÉN HAY TEXTOS MIXTOS CON VARIOS TIPOS DE SECUENCIAS O MODALIDADES TEXTUALES (COMO EL EXPOSITIVO-ARGUMENTATIVO))

En la pregunta 2 (RESUMEN) el alumno debe mostrar su capacidad de síntesis. Para ello, debe elaborar un resumen del texto propuesto que se adecue a las siguientes pautas: a) no debe exceder de seis o siete líneas; b) debe contener las ideas principales exponiéndolas con coherencia interna; c) se redactará con las palabras del alumno; d) no debe ser una paráfrasis del texto; e) debe ser objetivo; por tanto, no se expresarán opiniones o valoraciones personales.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Esquema de la literatura española del s. XVIII


                  ESQUEMA DE LA LITERATURA DEL SIGLO XVIII

Si nos preguntan por toda la literatura de este siglo, podemos seguir el siguiente esquema para ordenar los contenidos.

  1. Introducción. Señalamos que en este siglo encontramos tres corrientes literarias diferentes.

  1. Continuación decadente del barroco.
2.1.           Cronología: primeras décadas del siglo.
2.2.           Características: imitación de los temas, estilo y autores barrocos; degeneración de los modelos sin aportes nuevos.
2.3.           Poesía: nombres de autores representativos.
2.4.           Prosa: tipos de obras (vidas de santos, sermones, libros históricos) y autor y obra representativa (Torres Villarroel, Visiones…)
2.5.           Teatro: tipos de obras y autores representativos. Muy criticado por los ilustrados.

  1. Neoclasicismo (es la más importante, mayor desarrollo y extensión)
3.1.           Cronología: aparece hacia la segunda mitad del siglo.
3.2.            Es el estilo literario propiamente ilustrado:
3.2.1.      Definición de “Ilustración” y mención de algunas de sus características más importantes (racionalismo, utilitarismo, fe en el progreso, reformismo, enciclopedismo o divulgación del conocimiento). Es mejor, por cuestiones de espacio, que las señaléis cuando vayáis explicando las características del Neoclasicismo del siguiente apartado.
3.2.2.     Características:
3.2.2.1.          Sometimiento a la razón, se proscriben el sentimiento y la imaginación. (Racionalismo)
3.2.2.2.          Vuelta a los clásicos grecolatinos, que se instituyen como modelo: el arte debe ser una imitación de la naturaleza, como la naturaleza tiene reglas, el arte que la imita también deberá tenerlas: sometimiento a las reglas (separación de géneros, no se mezcla prosa y verso, tampoco lo trágico con lo cómico)
3.2.2.3.          Afán didáctico y reformista: Se considera la literatura como un vehículo de difusión de las ideas ilustradas para las reformas que debe afrontar el país (utilitarismo, fe en progreso, reformismo, divulgación del conocimiento)
3.2.2.4.          Depuración de la lengua literaria: mayor sencillez y claridad (frente al lenguaje barroco de la época anterior)
3.2.2.5.          Buen gusto




3.3.           Prosa.
3.3.1.     Forma expresiva más cultivada en esta época.
3.3.2.     Géneros más importantes
3.3.2.1.          Ensayo: temas más utilizados. Autores importantes y sus obras representativas.
3.3.2.2.          Crítica. Autores y obras representativos.
3.3.3.     Otros géneros:
3.3.3.1.          Artículo periodístico
3.3.3.2.          Prosa de ficción. Explicar por qué tiene poco desarrollo. Nombrar al Padre Isla y su obra Fray Gerundio…
3.4.           Teatro.
3.4.1.     Importancia de este género para los ilustrados.
3.4.2.     Características
3.4.3.     Subgéneros
3.4.3.1.          Tragedia. Autores y obras representativos.
3.4.3.2.          Comedia. Autores y obras más representativos. Mayor atención, porque tiene más relevancia en nuestra literatura que la tragedia.
3.4.3.3.          Sainetes. Autor representativo y obra.
3.5.           Poesía
3.5.1.     Explicar por qué no es una forma muy relevante
3.5.2.     Géneros poéticos cultivados: anacreóntica, sátira, epístolas, odas, fábulas (mencionar a Iriarte y Samaniego).
3.5.3.     Escuelas poéticas
3.5.3.1.          Salmantina (Jovellanos, Cadalso, Meléndez Valdés)
3.5.3.2.          Madrileña (los Fernández de Moratín)

  1. El Prerromanticismo
4.1.           Cronología: aparece en las últimas décadas del siglo.
4.2.           Características: aparecen los sentimientos, etc., se anuncia ya el Romanticismo.
4.3.           Destacar autores y obras en la prosa, el teatro y la poesía.


Por supuesto, también podemos seguir el libro.
Si os preguntan solo la prosa, el teatro o la poesía, recordad que tenéis que hacer mención a las tres corrientes literarias, y prestaréis mayor atención a lo neoclásico, haciendo hincapié en que está emparentado con la ideología ilustrada. No olvidéis tampoco poner al menos un autor y una obra que sean ejemplo de cada género o subgénero que mencionéis.

Calculad una cara de una hoja aproximadamente. Y muy importante: no redactéis la pregunta como un esquema (este es solo orientativo para saber el orden que tenéis que seguir en la información y cómo están relacionados los contenidos): tendréis que buscar frases que vayan uniendo los diferentes apartados.

Para practicar las figuras literarias...


FIGURAS LITERARIAS
Villanos te maten, rey,
villanos, que non hidalgos.
Del salón en el ángulo oscuro...

La brilladora lumbre es la alegría,
la temerosa sombra es el pesar.
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso...¡Yo no sé
qué te diera por un beso!

¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas
como el pájaro duerme en las ramas!
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar a la mar
que es el morir.

Que no importan fuerzas,
guardas, criados, murallas...
fortalecidas almenas para amor
No hables en voz alta, que hay muchas orejas cerca.

Sevilla a voces me llama
el Burlador…
Sus brazos son sarmientos

Ven, que quiero matar o amar o morir o darte todo.
A sus suspiros, sorda;
a sus ruegos, terrible;
a sus promesas, roca.

Hay un palacio y un río,
y un lago y un puente viejo,
y fuentes con musgo y hierba....
Por ti la verde hierba, el fresco viento,
el blanco lirio y la colorada rosa y dulce primavera deseaba.


Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Yo velo cuando tú duermes , yo lloro cuando tú cantas


Y el río besa tímidamente nuestros pies.
Tengo que alimentar en casa ocho bocas

Salvar el pellejo
Bien claro con su voz me lo decía la siniestra corneja repitiendo la desventura mía.


Sin embargo, aquel lujo sólo revelaba miseria moral
Pero la muerte, desde dentro ve.
Pero la muerte, desde dentro vela.
Pero la muerte, desde dentro mata.

Los sauces destilaban maná sabroso, reíanse las fuentes, murmuraban los arroyos, alegrábanse las selvas y enriquecíanse los prados con su avenida.
¡Campos de Soria,
donde parece que las rocas sueñan,
conmigo vais!”

No es la muerte cosa forastera; con nosotros nace, y crece, y vive
Van por el alguacil y un escribano, y helos do vuelven luego con ellos y toman la llave y llámanme y llaman testigos y abren la puerta y entran a embargar la hacienda.

Van por las largas calles los traperos
con sus panzudos sacos a la espalda,
colgándoles inertes, sucios, ciegos,
igual que grandes sacos mutilados,
redondos, pardos, silenciosos, muertos.





miércoles, 12 de octubre de 2011

Características de la Ilustración


Fuente: http://web.educastur.princast.es/proyectos/jimena/pj_isabelan/doc/XVIII.htm

La Ilustración es un movimiento cultural e ideológico del s. XVIII surgido en Francia, pero con raíces en Inglaterra (teorías filosóficas y científicas de Descartes, Locke y Newton), que renueva profundamente la mentalidad europea.
Sus principales características son:
- RACIONALISMO: Se concede a la razón humana predominio absoluto sobre otras formas de conocimiento (revelación divina, tradición, autoridad) y se cree que solo a través de ella se puede llegar a la verdad. Así, se desarrolla un nuevo método científico basado en la observación y la experimentación y se seculariza la cultura.
- UTILITARISMO: el estudio, los avances científicos, la literatura, las artes..., todo tiene que tener como guía el ser útil para la comunidad. Queda así desterrado el arte por el arte.
- FE EN EL PROGRESO: se cree que el ser humano puede progresar (en el sentido de evolucionar positivamente) indefinidamente.
- REFORMISMO: los ilustrados esperan que sus ideales tengan una concreción práctica en la realidad y para ello proponen reformas en todos los campos que contribuyan al bienestar social y, en consecuencia, a la felicidad de los ciudadanos.
- DIFUSIÓN Y DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO: se pretende divulgar los conocimientos y la actitud ilustrada hacia todo tipo de problemáticas para formar al pueblo y convencerlo de la necesidad y beneficio de las reformas propuestas. Creen que la educación es la base del progreso social y económico. El máximo ejemplo de este empeño es la Enciclopedia francesa creada por Diderot y D' Alembert, en la que se pretendía integrar todo el saber generado hasta el momento.
- DESPOTISMO ILUSTRADO: forma de gobierno en la que el rey tiene poder absoluto pero se preocupa por la felicidad de sus súbditos, con o que intenta mejorar sus condiciones de vida.
- LIBERALISMO.

martes, 27 de septiembre de 2011

Cartas Marruecas, de José Cadalso

Las Cartas marruecas circularon manuscritas hasta su publicación póstuma en 1789 en sucesivos números de un periódico madrileño. La primera edición en libro apareció en 1793. 
Se trata de una obra epistolar cuyo modelo fundamental son las Cartas persas del ilustrado francés Montesquieu: en sucesivas misivas se ofrece la visión crítica de un país a través del punto de vista de un extranjero, cuya condición foránea le permite hacer análisis desapasionados de la cultura que está conociendo y descubriendo. Sin embargo, Cadalso utilizará tres personajes (dos marroquíes y un español) para proporcionar distintas perspectivas sobre la realidad.
En lo que respecta al estilo utilizado, Cadalso sigue el ideal neoclásico de prosa sobria y contenida (más llana y sencilla) con la que pretende alejarse de los excesos retóricos del Barroco.

Para hacer una lectura reflexiva de este texto fundamental de la prosa ensayística del s. XVIII os recomiendo que prestéis atención a los siguientes aspectos:

a) ¿Qué aspectos de la sociedad española son criticados en la obra? ¿En qué tipos sociales y costumbres centra la crítica?
b) ¿Qué reformas se proponen para mejorar la situación del país?
c) ¿Qué ideales ilustrados pueden rastrearse en el texto?
d) ¿Qué actitud te parece que refleja el autor en la obra: la actitud racional y optimista típicamente ilustrada o un sentimiento de desengaño y pesimismo? ¿Quizá ambas? Justifica tu respuesta.

Además, debéis escribir una breve reflexión crítica personal sobre la obra, en la que expongáis de manera razonada vuestra opinión acerca de la obra y comentéis los aspectos que más os han llamado la atención.

Si pincháis en la imagen podréis acceder a una edición digital de calidad donde podréis leer el libro aquellos que soportéis una lectura en pantalla.

lunes, 25 de julio de 2011

Tenían 20 años y estaban locos

Antología de poetas que tienen alrededor de 20 años. Podéis leer algunos de los poemas que integran el libro aquí, tumblr de Luna Miguel, escritora que también forma parte de esta generación.

martes, 12 de julio de 2011

Marginalia



Las personas que leen pueden dividirse en dos grupos: las que subrayan y anotan los libros y las que no.
Escribir en un libro puede ser considerado una profanación de un recinto sagrado, un atentado contra el orden de cualquier obsesión por lo impoluto, un ejercicio de narcisismo y egolatría. O puede verse como un diálogo, como una ruptura de fronteras tiempo-espacio en la unidad del texto, como una nueva creación, porque, qué ha sido la historia de nuestra cultura sino un dialogar histórico entre autores; los libros de las grandes personalidades de filosofía, ciencia, literatura, no son sino las anotaciones a las obras de otros autores anteriores, anotaciones que bien subrayan las ideas leídas y las elevan, bien comentan el acierto y añaden información complementaria que amplia la erudición, bien corrigen algunos aspectos que creen erróneos, o bien niegan totalmente su validez.
En el siguiente texto encontraréis argumentos de defensores y detractores de esta práctica, junto a otros datos muy ilustradores y entretenidos.




domingo, 15 de mayo de 2011

Rayuela y la renovación de la novela

Rayuela, capítulo 68

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.

jueves, 7 de abril de 2011

ACTIVIDADES DE COMENTARIO DE TEXTO

Textos periodísticos
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Lo que tenéis que hacer con los textos es lo siguiente:
1. Deducir el tipo de texto periodístico que es cada uno.
2. Hacer el comentario tipo PAU del texto (tema, estructura, comentario lingüístico y estilístico y resumen) de los textos 1 y 2. El del texto 2 lo recogeré el miércoles que viene. El del texto 1, a la vuelta de las vacaciones de Semana Santa.
3. Después de leer estos y otros textos que queráis, reflexionar sobre alguno de estos temas en un texto argumentativo de vuestra propia creación:
- El problema medioambiental en las sociedades de consumo actuales.
-Energía nuclear: ¿sí o no?
El texto argumentativo también habrá que entregarlo a la vuelta de las vacaciones.
Os recuerdo que para hacer bien estas tareas es imprescindible que repaséis las características de estos tipos de textos y las de las modalidades textuales que en ellos encontréis. También os ayudará repasar los textos argumentativos para realizar una buena redacción.

lunes, 21 de marzo de 2011

DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA

Os dejo completo el poema "Cero" de Pedro Salinas cuyos fragmentos hemos leído en clase. Así celebramos el día de la poesía y al mismo tiempo reflexionamos sobre la guerra y la destrucción masiva que ocasiona la energía nuclear (aquí en su versión de bomba atómica) en unos momentos en que el mundo hay muchas personas que están sufriendo a causa de ambas cosas. Para ellas, nuestro recuerdo.


Y esa Nada, ha causado muchos llantos,
Y Nada fue instrumento de la Muerte,
Y Nada vino a ser muerte de tantos.

FRANCISCO DE QUEVEDO

Ya maduró un nuevo cero
que tendrá su devoción.

ANTONIO MACHADO

I

Invitación al llanto. Esto es un llanto,
ojos, sin fin, llorando,
escombrera adelante, por las ruinas
de innumerables días.
Ruinas que esparce un cero —autor de nadas,
obra del hombre—, un cero, cuando estalla.

Cayó ciega. La soltó,
la soltaron, a seis mil
metros de altura, a las cuatro.
¿Hay ojos que le distingan
a la Tierra sus primores
desde tan alto?
¿Mundo feliz? ¿Tramas, vidas,
que se tejen, se destejen,
mariposas, hombres, tigres,
amándose y desamándose?
No. Geometría. Abstractos
colores sin habitantes,
embuste liso de atlas.
Cientos de dedos del viento
una tras otra pasaban
las hojas
—márgenes de nubes blancas—
de las tierras de la Tierra,
vuelta cuaderno de mapas.
Y a un mapa distante, ¿quién
le tiene lástima? Lástima
de una pompa de jabón
irisada, que se quiebra;
o en la arena de la playa
un crujido, un caracol
roto
sin querer, con la pisada.
Pero esa altura tan alta
que ya no la quieren pájaros,
le ciega al querer su causa
con mil aires transparentes.
Invisibles se le vuelven
al mundo delgadas gracias:
La azucena y sus estambres,
colibríes y sus alas,
las venas que van y vienen,
en tierno azul dibujadas,
por un pecho de doncella.
¿Quién va a quererlas
si no se las ve de cerca?

Él hizo su obligación:
lo que desde veinte esferas
instrumentos ordenaban,
exactamente: soltarla
al momento justo.

Nada.
Al principio
no vio casi nada. Una
mancha, creciendo despacio,
blanca, más blanca, ya cándida.
¿Arrebañados corderos?
¿Vedijas, copos de lana?
Eso sería...
¡Qué peso se le quitaba!
Eso sería: una imagen
que regresa.
Veinte años, atrás, un niño.

Él era un niño —allá atrás—
que en estíos campesinos
con los corderos jugaba
por el pastizal. Carreras,
topadas, risas, caídas
de bruces sobre la grama,
tan reciente de rocío
que la alegría del mundo
al verse otra vez tan claro,
le refrescaba la cara.
Sí; esas blancuras de ahora,
allá abajo
en vellones dilatadas,
no pueden ser nada malo:
rebaños y más rebaños
serenísimos que pastan
en ancho mapa de tréboles.
Nada malo. Ecos redondos
de aquella inocencia doble
veinte años atrás: infancia
triscando con el cordero
y retazos celestiales,
del sol niño con las nubes
que empuja, pastora, el alba.

Mientras,
detrás de tanta blancura
en la Tierra —no era mapa—
en donde el cero cayó,
el gran desastre empezaba.

II

Muerto inicial y víctima primera:
lo que va a ser y expira en los umbrales
del ser. ¡Ahogado coro de inminencias!
Heráldicas palabras voladoras
—«¡pronto!», «¡en seguida!», «¡ya!»— nuncios de dichas
colman el aire, lo vuelven promesa.
Pero la anunciación jamás se cumple:
la que aguardaba el éxtasis, doncella,
se quedará en su orilla, para siempre
entre su cuerpo y Dios alma suspensa.
¡Qué de esparcidas ruinas de futuro
por todo alrededor, sin que se vean!
Primer beso de amantes incipientes.
¡Asombro! ¿Es obra humana tanto gozo?
¿Podrán los labios repetirlo? Vuelan
hacia el segundo beso; más que beso,
claridad quieren, buscan la certeza
alegre de su don de hacer milagros
donde las bocas férvidas se encuentran.
¿ Por qué si ya los hálitos se juntan
los labios a posarse nunca llegan?
Tan al borde del beso, no se besan.

Obediente al ardor de un mediodía
la moza muerde ya la fruta nueva.
La boca anhela el más celado jugo;
del anhelo no pasa. Se le niega
cuando el labio presiente su dulzura
la condensada dentro, primavera,
pulpas de mayo, azúcares de junio,
día a día sumados a la almendra.

Consumación feliz de tanta ruta,
último paso, amante, pie en el aire,
que trae amor adonde amor espera.
Tiembla Julieta de Romeos próximos,
ya abre el alma a Calixto, Melibea.
Pero el paso final no encuentra suelo.
¿Dónde, si se hunde el mundo en la tiniebla,
si ya es nada Verona, y si no hay huerto?
De imposibles se vuelve la pareja.

¿Y esa mano —¿de quién?—, la mano trunca
blanca, en el suelo, sin su brazo, huérfana,
que buscas en el rosal la única abierta,
y cuando ya la alcanza por el tallo
se desprende, dejándose a la rosa,
sin conocer los ojos de su dueña?

¡Cimeras alegrías tremolantes,
gozo inmediato, pasmo que se acerca:
la frase más difícil, la penúltima,
la que lleva, derecho, hasta el acierto,
perfección vislumbrada, nunca nuestra!
¡Imágenes que inclinan su hermosura
sobre espejos que nunca las reflejan!

¡Qué cadáver ingrávido: una mañana
que muere al filo de su aurora cierta!
Vísperas son capullos. Sí, de dichas;
sí, de tiempo, futuros en capullos.
¡Tan hermosas, las vísperas!
¡Y muertas!

III

¿Se puede hacer más daño, allí en la Tierra?
Polvo que se levanta de la ruina,
humo del sacrificio, vaho de escombros
dice que sí se puede. Que hay más pena.
Vasto ayer que se queda sin presente,
vida inmolada en aparentes piedras.

¡Tanto afinar la gracia de los fustes
contra la selva tenebrosa alzados
de donde el miedo viene al alma, pánico!
Junto a un altar de azul, de ola y espuma,
el pensar y la piedra se desposan;
el mármol, que era blanco, es ya blancura.
Alborean columnas por el mundo,
ofreciéndole un orden a la aurora.
No terror, calma pura da este bosque,
de noble savia pórtico.
Vientos y vientos de dos mil otoños
con hojas de esta selva inmarcesible
quisieran aumentar sus hojarascas.
Rectos embisten, curvas les engañan.
Sin botín huyen. ¿Dónde está su fronda?
No pájaros, sus copas, procesiones
de doncellas mantienen en lo alto,
que atraviesan el tiempo, sin moverse.

Este espacio que no era más que espacio
a nadie dedicado, aire en vacío,
la lenta cantería lo redime
piedras poniendo, de oro, sobre piedras,
de aquella indiferencia sin plegaria.
Fiera luz, la del sumo mediodía,
claridad, toda hueca, de tan clara
va aprendiendo, ceñida entre altos muros
mansedumbres, dulzuras; ya es misterio.
Cantan coral callado las ojivas.
Flechas de alba cruzan por los santos
incorpóreos, no hieren, les traen vida
de colores. La noche se la quita.
La bóveda, al cerrarse abre más cielo.
Y en la hermosura vasta de estos límites
siente el alma que nada la termina.

Tierra sin forma, pobre arcilla; ahora
el torno la conduce hasta su auge:
suave concavidad, nido de dioses.
Poseidón, Venus, Iris, sus siluetas
en su seno se posan. A esta crátera
ojos, siempre sedientos, a abrevarse
vienen de agua de mito, inagotable.
Guarda la copa en este fondo oscuro
callado resplandor, eco de Olimpo.
Frágil materia es, mas se acomodan
los dioses, los eternos, en su círculo.

Y así, con lentitud que no descansa,
por las obras del hombre se hace el tiempo
profusión fabulosa. Cuando rueda
el mundo, tesorero, va sumando
—en cada vuelta gana una hermosura—
a belleza de ayer, belleza inédita.
Sobre sus hombros gráciles las horas
dádivas imprevistas acarrean.
¿Vida? Invención, hallazgo, lo que es
hoy a las cuatro, y a las tres no era.
Gozo de ver que si se marchan unas
trasponiendo la ceja de la tarde,
por el nocturno alcor otras se acercan.
Tiempo, fila de gracias que no cesa.
¡Qué alegría, saber que en cada hora
algo que está viniendo nos espera!
Ninguna ociosa, cada cual su don;
ninguna avara, todo nos lo entregan.
Por las manos que abren somos ricos
y en el regazo, Tierra, de este mundo
dejando van sin pausa
novísimos presentes: diferencias.

¿Flor? Flores. ¡Qué sinfín de flores, flor!
Todo, en lo igual, distinto: primavera.
Cuando se ve la Tierra amanecerse
se siente más feliz. La luz que llega
a estrecharle las obras que este día
la acrece su plural. ¡Es más diversa!

IV

El cero cae sobre ellas.
Ya no las veo, a las muchas,
las bellísimas, deshechas,
en esa desgarradora
unidad que las confunde,
en la nada, en la escombrera.

Por el escombro busco yo a mis muertos;
más me duele su ser tan invisibles.
Nadie los ve: lo que se ve son formas
truncas; prodigios eran, singulares,
que retornan, vencidos, a su piedra.
Muertos añosos, muertos a lo lejos,
cadáveres perdidos,
en ignorado osario perfecciona
la Tierra, lentamente, su esqueleto.
Su muerte fue hace mucho. Esperanzada
en no morir, su muerte. Ánima dieron
a masas que yacían en canteras.
Muchas piedras llenaron de temblores.
Mineral que camina hacia la imagen,
misteriosa tibieza, ya corriendo
por las vetas del mármol,
cuando, curva tras curva, se le empuja
hacia su más, a ser pecho de ninfa.
Piedra que late así con un latido
de carne que no es suya, entra en el juego
—ruleta son las horas y los días—:
el jugarse a la nada, o a lo eterno
el caudal de sus formas confiado:
el alma de los hombres, sus autores.
Si es su bulto de carne fugitivo,
ella queda detrás, la salvadora
roca, hija de sus manos, fidelísima,
que acepta con marmóreo silencio
augusto compromiso: eternizarlos.
Menos morir, morir así: transbordo
de una carne terrena a bajel pétreo
que zarpa, sin más aire que le impulse
que un soplo, al expirar, último aliento.
Travesía que empieza, rumbo a siempre;
la brújula no sirve, hay otro norte
que no confía a mapas su secreto;
misteriosos pilotos invisibles,
desde tumbas los guían, mareantes
por aguja de fe, según luceros.
Balsa de dioses, ánfora.
Naves de salvación con un polícromo
velamen de vidrieras, y sus cuentos
mármol, que flota porque vista de Venus.
Naos prodigiosas, sin cesar hendiendo
inmóviles, con proas tajadoras
auroras y crepúsculos, espumas
del tumbo de los años; años, olas
por los siglos alzándose y rompiendo.
Peripecia suprema día y noche,
navegar tesonero
empujado por racha que no atregua:
negación del morir, ansia de vida,
dando sus velas, piedras, a los vientos.
Armadas extrañísimas de afanes,
galeras, no de vivos, no de muertos,
tripulaciones de querencias puras,
incansables remeros,
cada cual con su remo, lo que hizo,
soñando en recalar en la celeste
ensenada segura, la que está
detrás, salva, del tiempo.

V

¡Y todos, ahora, todos,
qué naufragio total, en este escombro!
No tibios, no despedazados miembros
me piden compasión, desde la ruina:
de carne antigua voz antigua, oigo.

Desgarrada blancura, torso abierto,
aquí, a mis pies, informe.
Fue ninfa geométrica, columna.
El corazón que acaban de matarle,
Leucipo, pitagórico,
calculador de sueños, arquitecto,
de su pecho lo fue pasando a mármoles.
Y así, edad tras edad, en estas cándidas
hijas de su diseño
su vivir se salvó. Todo invisible,
su pálpito y su fuego.
Y ellas abstractos bultos se fingían,
pura piedra, columnas sin misterio.

Más duelo, más allá: serafín trunco,
ángel a trozos, roto mensajero.
Quebrada en seis pedazos
sonrisa, que anunciaba, por el suelo.
Entre el polvo guedejas
de rubia piedra, pelo tan sedeño
que el sol se lo atusaba a cada aurora
con sus dedos primeros.
Alas yacen usadas a lo altísimo,
en barro acaba su plumaje célico.
(A estas plumas del ángel desalado
encomendó su vuelo
sobre los siglos el hermano Pablo,
dulce monje cantero.)
Sigo escombro adelante, solo, solo.
Hollando voy los restos
de tantas perfecciones abolidas.
Años, siglos, por siglos acudieron
aquí, a posarse en ellas; rezumaban
arcillas o granitos,
linajes de humedad, frescor edénico.
No piso la materia; en su pedriza
piso al mayor dolor, tiempo deshecho.
Tiempo divino que llegó a ser tiempo
poco a poco, mañana tras su aurora,
mediodía camino de su véspero,
estío que se junta con otoño,
primaveras sumadas al invierno.
Años que nada saben de sus números,
llegándose, marchándose sin prisa,
sol que sale, sol puesto,
artificio diario, lenta rueda
que va subiendo al hombre hasta su cielo.
Piso añicos de tiempo.
Camino sobre anhelos hechos trizas,
sobre los días lentos
que le costó al cincel llegar al ángel;
sobre ardorosas noches,
con el ardor ardidas del desvelo
que en la alta madrugada da, por fin,
con el contorno exacto de su empeño...
Hollando voy las horas jubilares:
triunfo, toque final, remate, término
cuando ya, por constancia o por milagro,
obra se acaba que empezó proyecto.
Lo que era suma en un instante es polvo.
¡Qué derroche de siglos, un momento!
No se derrumban piedras, no, ni imágenes;
lo que se viene abajo es esa hueste
de tercos defensores de sus sueños.
Tropa que dio batalla a las milicias
mudas, sin rostro, de la nada; ejército
que matando a un olvido cada día
conquistó lentamente los milenios.
Se abre por fin la tumba a que escaparon;
les llega aquí la muerte de que huyeron.
Ya encontré mi cadáver, el que lloro.
Cadáver de los muertos que vivían
salvados de sus cuerpos pasajeros.
Un gran silencio en el vacío oscuro,
un gran polvo de obras, triste incienso,
canto inaudito, funeral sin nadie.
Yo sólo le recuerdo, al impalpable,
al NO dicho a la muerte, sostenido
contra tiempo y marea: ése es el muerto.
Soy la sombra que busca en la escombrera.
Con sus siete dolores cada una
mil soledades vienen a mi encuentro.
Hay un crucificado que agoniza
en desolado Gólgota de escombros,
de su cruz separado, cara al cielo.
Como no tiene cruz parece un hombre.
Pero aúlla un perro, un infinito perro
—inmenso aullar nocturno ¿desde dónde?—,
voz clamante entre ruinas por su Dueño.